Este parque se ubica en la parte sur de la ciudad. Se adaptó a partir de una planta de agua potable.
 
Hace más de dos décadas significaba toda una experiencia para los niños de la ciudad ir al Pucará para conocer la planta de potabilización y maravillarse con las inmensas piscinas en las que casi todos querían aventurarse a nadar, sabiendo que a más de profundas era prohibido y peligroso hacerlo.
 
Toda el sitio era prácticamente inaccesible a diferencia de la actualidad, pues con el pasar del tiempo, varias áreas de la antigua planta dejaron de ser operativas y en virtud de la amplitud del espacio se buscó darle un uso recreativo, permitiendo que los niños del pasado finalmente puedan ingresar a las piscinas a hacer deporte, aunque no necesariamente la natación, pues fueron drenadas para convertirlas en canchas. 
 
A más de ello se implementaron elementos decorativos como piletas, senderos, glorietas y cabañas, así como juegos recreativos, baterías sanitarias y construcciones adecuadas para ofrecer el servicio de alimentación y para que desde este punto parta el teleférico rumbo a la cordillera a fin de tener una vista más amplia de la ciudad. 
 
Se adecentan espacios
Ahora se plantea un cambio radical por parte del Municipio de Loja  en el  parque  Colinar Pucará Podocarpus, con el objetivo mejorar su belleza y especialmente la seguridad, sobre todo en la conexión con el sendero que conduce al mirador del teleférico, de difícil acceso, que había sido escogido por la delincuencia juvenil para sorprender a los visitantes.
 
Jorge Briceño, administrador del parque, indica que se cumplen tareas de mejoramiento de este sendero, así como la construcción de áreas de descanso, bancas rústicas y la  colocación de  señalética informativa.
 
Adicionalmente, indica, se han ubicado cámaras de video vigilancia, el personal de la policía municipal permanece las 24 horas del día en el sitio, y se ha mejorado la iluminación, pues durante las noches acuden varias agrupaciones de deportistas que participan en campeonatos fútbol. 
 
Un servicio especial
En el sitio también funciona un restaurante típico, en donde la ciudadanía pude degustar la gastronomía ancestral lojana, como sango, arveja con guineo, cecina, fritada, horchata, miel con quesillo, entre otros.
 
Su propietario, Luis Alvear, se muestra complacido con la atención que se está dando al parque, pues dice, “tenemos presencia de personal de la policía municipal y la permanente vigilancia, lo que garantiza la seguridad de las personas que vienen a este parque”. (CAB)
 

Fuente: La Hora

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