Nelson Miguel Amaya, un preso privado de libertad acusado de haber asesinado a su cuñado durante una discusión familiar, fue condenado a arresto domiciliario. Este curioso caso se registró en Trelew, en la Patagonia, de acuerdo al sitio Que.es.
 
Un beneficio concedido por la jueza del caso, al tratarse de un hombre que no tenía antecedentes penales. Sin embargo, Amaya ha protagonizado una insólita anécdota al presentarse en la comisaría para pedir su reingreso en prisión: “Prefiero estar en la cárcel. Quiero que me trasladen”, argumentó.
 
Amaya les dijo a los agentes que vigilaban la vivienda que lo esposaran y lo llevaran inmediatamente a la cárcel. “Prefiero estar ahí antes que en la casa de mi suegra. Quiero que me trasladen“, explicó a la magistrada del caso Ana Servent.
 
Al hombre no le dejaron  cumplir el arresto domiciliario en su propia casa al encontrarse ésta muy cerca de la de su hermana y viuda del asesinado. La mujer pidió que lo mantuvieran alejado.
 
A pesar de que fue él mismo quien escogió como alternativa la casa de su suegra, la convivencia le ha resultado demasiado dura. Tan solo estuvo diez días.

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