C4NPMK Portrait of a stressed businessman with his forehead resting on the computer keyboard

¿Te has llegado ha sentir extremadamente cansado de tanto trabajar? Lo más probable es que sí. Estudios han demostrado que los Estados Unidos son la nación más sobrecargada del mundo.

Un asombroso 85,8% de los hombres y 66,5% de las mujeres trabajan más de 40 horas por semana. Para muchos de nosotros, el exceso de trabajo conduce a más estrés y una menor calidad de vida. Echamos de menos juegos de fútbol, recitales de baile y cenas familiares.

Terminamos revisando correos electrónicos constantemente y desconectándonos de amigos y familiares. Estar sobrecargados de trabajo puede terminar por cobrar nuestra salud y nuestras relaciones. Infortunadamente, permanecer en tu escritorio más tiempo no significa necesariamente que estés trabajando más.bored-at-work-e1462200054101Después de un cierto número de horas, la gente se cansa y se distrae. Según K. Anders Ericsson, un experto en psicología del trabajo, acortar la semana de trabajo puede conducir a una mayor productividad y el aumento de la moral de los empleados.

El exceso de trabajo conduce a una disminución de la productividad. Los estudios de Ericsson han demostrado que cuando la gente está sobrecargada de trabajo, los puestos de producción y rendimiento sufre. Después de que tu productividad alcanza el punto más alto, comienza a caer.stress-FISegún Ericsson, si se fuerza a que las personas trabajen mucho más del tiempo que deberían, finalmente no van a rendir el tiempo que deberían. Lo que es peor, hacer que una persona trabaje más, finalmente haría que la persona no rinda y se demore más trabajando.

Ericsson encontró que los gerentes que acortaron la semana de trabajo para sus empleados encontraron retornos significativos de su inversión en términos de producción y retención de los trabajadores, junto con la felicidad.

Beneficios de acortar la semana de trabajo
Alguna evidencia sugiere que la solución podría no estar necesariamente trabajando menos horas, sino en la asignación del tiempo. En 2008, el ex gobernador de Utah Jon Huntsman implementó un plan para reorganizar la semana de trabajo. Casi el 75% de los empleados del estado pasó de trabajar cinco días de ocho horas a trabajar cuatro días de 10 horas.

El día extra ahorró recursos públicos que normalmente se utilizaban para calentar, enfriar y alimentar los edificios. El cambio también produjo un aumento de la moral de los trabajadores. Los empleados disfrutaron del día libre adicional y de los desplazamientos, porque ya no conducían en las horas pico. Los resultados de los estudios de Ericsson sugieren que incluso una simple redistribución del tiempo de trabajo puede llegar a tener enormes beneficios tanto para las empresas como para sus empleados. Acortar la semana de trabajo puede conducir a menos estrés, mayor moral de los empleados y mayores niveles de productividad.

 

Fuente: Mis Curiosidades

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí