El palacio de justicia de Argentina vivió este 6 de julio de 2016 un insólito desfile de acusados por corrupción o por la política cambiaria de la expresidenta Cristina Fernández, quien tuvo un nuevo cara a cara con un juez con el que se detestan.
 
Centenares de manifestantes kirchneristas (peronistas de centroizquierda) acompañaron a la exmandataria a los procedimientos frente a su archienemigo, el juez Claudio Bonadio. El magistrado la acusa de haber causado daño financiero al Banco Central por sus medidas contra la devaluación en 2015.
 
“Quedó en claro el hostigamiento de lo que yo llamo ‘el Partido Judicial’ y sus acusaciones ridículas”, dijo a la prensa Kirchner, de 63 años. La rodeaban eufóricos activistas con banderas y tamboriles, como en su primera declaración judicial el 13 de abril.
 
La presencia de la exgobernante en tribunales fue el clímax de una jornada judicial politizada. La expresidenta argentina se presenta por segunda vez ante un juez que investiga presuntas operaciones irregulares del Banco Central durante el final de su Gobierno para ser notificada de su procesamiento y de la imposición de un embargo general de bienes.
 
Pese a que el procesamiento -relativo a un supuesto delito de “administración infiel en perjuicio de la administración pública”- se había anunciado en mayo, la exmandataria (2007-2015) fue obligada a acudir hoy ante el juez Claudio Bonadio para realizar el trámite formal.
 
Fernández aprovechó la visita a los tribunales federales para presentar una denuncia contra el propio Bonadio y contra la diputada opositora Margarita Stolbizer (centroizquierda), que encabeza varias de las demandas judiciales que pesan contra ella.
 
Respaldada por referentes del kirchnerismo y por centenares de militantes que se congregaron para apoyarla, la exmandataria acusó a “un sector” del Poder Judicial de “hostigamiento”, en declaraciones a la prensa a su salida.
 
Para Fernández, la “animosidad” de Bonadio contra ella es “manifiesta”, algo que se demuestra en la “inutilidad” de haber tenido que desplazarse personalmente desde el sur del país para notificarse del embargo y del procesamiento.
 
La causa -en la que también están procesados el exministro de Economía Axel Kicillof y el extitular del banco Central Alejandro Vanoli entre otros- investiga contratos de venta de dólares a futuro a un precio pactado que, según el magistrado, ocasionó millonarias pérdidas para el Estado.
 
Desde el kirchnerismo rechazan los cargos y alegan que las pérdidas se produjeron debido a la devaluación ordenada por el Gobierno de Mauricio Macri.
 

 

Fuente: Ecuavisa

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