El ejército burkinés tomó este domingo el control de la sede de la radiotelevisión nacional en Uagadugú, según periodistas de la AFP en el lugar.
 
Soldados del regimiento de seguridad presidencial dispararon al aire en el patio de entrada al edificio poco después de las 14H00 para dispersar a los numerosos manifestantes, antes de apoderarse del lugar.
 
La comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza, condenó duramente este domingo la toma del poder por parte del ejército en Burkina Faso, donde una manifestación en principio fallida se ha transformado en una marcha de miles de personas.
 
Estados Unidos, aliado privilegiado de Burkina Faso, pide “un traspaso de poderes inmediato a las autoridades civiles” y “condena la tentativa del ejército de imponer su voluntad al pueblo de Burkina Faso”, afirmó la portavoz del departamento de Estado, Jen Psaki.
 
La Constitución, que los militares dicen haber suspendido, prevé que el presidente de la asamblea nacional asegure la interinidad en caso de “vacío de poder”.
 
Una manifestación convocada en la capital burkinesa por partidos de la oposición y la sociedad civil que rechazan la idea de una transición militar y piden un poder civil, comenzó con apenas un millar de personas pero posteriormente se convirtió en una protesta masiva. 
 
Al encuentro en la plaza de la Nación, lugar emblemático de las protestas que forzaron la caída del presidente la semana pasada, ni siquiera asistió el jefe de la oposición, Zéphirin Diabré, por hallarse en un encuentro con representantes del ejército en el mismo momento, según su entorno.
 
Sin embargo, al término de la protesta los manifestantes se negaron a disolverse y otros habitantes de la ciudad fueron uniéndoseles progresivamente hasta formar una masa de gente que decidió marchar hacia la radiotelevisión pública, a dos kilómetros de la plaza.
 
El jefe del pequeño partido Convergencia de la Esperanza, Jean-Hubert Bazié, hizo una corta alocución en la que llamó a seguir vigilantes para “preservar la victoria del pueblo”.
 
Sanciones
Los mediadores internacionales en Burkina Faso, de la misión tripartita formada por la ONU, la Unión Africana y la CEDEAO, pidieron este domingo la puesta en marcha de un régimen de transición “dirigido por un civil” y “conforme al orden constitucional”, amenazando con la posibilidad de “sanciones”.
 
“Esperamos que haya una transición conducida por un civil conforme al mandato constitucional”, declaró el emisario de la ONU para África occidental, Mohamed Ibn Chambas en una conferencia en Uagadugú.
 
Burkina Faso, pequeño país subsahariano de 17 millones de habitantes se ha hundido en la incertidumbre sobre su futuro político tras la caída del presidente Blaise Compaoré, expulsado por la protesta en las calles tras 27 años en el poder y refugiado en Costa de Marfil.
 
El sábado, el ejército designó a uno de los suyos, el teniente coronel Isaac Zida, número 2 de la guardia presidencial, para dirigir el régimen de transición.
 
“Nosotros no queremos que los militares se apropien de la victoria del pueblo”, declaró a la AFP Karim Zongo, comerciante de 28 años. 
 
“Nuestra lucha es ahora la salida del teniente coronel Zida”, aseguró Abdoulaye Traoré, un desempleado de 33 años.
 
Entre los manifestantes, la mayoría eran jóvenes de los que han capitaneado lo que ellos ya consideran una revolución.
Fuente: http://www.ecuavisa.com/articulo/noticias/internacionales/87269-condenas-internacionales-contra-poder-militar-burkina-faso

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