El Gobierno anunció la venta de la central hidroeléctrica Sopladora, ubicada en el límite provincial de Azuay y Morona Santiago, como una alternativa para obtener recursos que permitan enfrentar la emergencia por elterremoto del pasado 16 de abril.
 
La inversión de esta obra, según el régimen, supera los 800 millones de dólares y fue financiada por el Eximbank de China.  
 
El expresidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, señala que la venta total de Sopladora sería inconstitucional. 
 
El pasado 24 de febrero se realizaron las primeras pruebas de la central hidroélectrica Sopladora, que tiene una capacidad de generación de 487 megavatios. Ese día, el vicepresidente Jorge Glas resaltó la importancia de esta obra para el desarollo del país.
 
“Una inversión de aproximadamente 800 millones millones de dólares porque va a generar 200 millones de dólares de ahorro por año, por siempre, para todos los ecuatorianos”, dijo.
 
Sin embargo, dos meses después, el 30 de abril, el presidente de la República, Rafael Correa, anunció la venta de varios activos del Estado, entre ellos Sopladora, para obtener recursos que serían destinados a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto.
 
“Que es un hidroeléctrica que está prácticamente lista , falta el 2%; es grande, 600 megavatios ¿Quién se acuerda cuánto es Sopladora? La inversión es casi 800 millones, más el carretero son como 900 millones de dólares. Estamos preparando la venta de Sopladora”, aseguró. 
 
El primer paso para la construcción de Sopladora se dio el 9 de abril de 2007, cuando el entonces ministro de Energía y Minas, Alberto Acosta, firmó el contrato de concesión de esta central a la empresa pública Hidropaute, con el presidente como testigo de honor. Fue un día de fiesta.
 
 
Nueve años después, Acosta, hoy opositor al Gobierno, explica lo que representó impulsar su construcción.
 
“Con esa decisión el Gobierto actual lo que estaba diciendo es: ‘El Estado va asumir la construcción de estas obras’, que estaban paralizadas desde hace mucho tiempo atrás y que, de acuerdo a los gobiernos neoliberales, debían haber pasado a manos privadas. Y entre uno de los grandes puntos de la gestión que se iniciaba era recuperar el control del Estado, de aquellos sectores estratégicos”, expresó. 
 
En 2011, cuatro años más tarde de la firma de concesión, se concretó la construcción de la obra,  cuando el régimen consiguió un préstamo del Eximbank de China, que, según consta en documentación del Ministerio de Finanzas, fue de 571 millones de dólares, a 15 años plazo con una tasa de interés del 6.35%. 
 
En la negociación del crédito participó como delegado del presidente en el comité de deuda y financiamiento, Pedro Delgado, quien fue designado mediante decreto ejecutivo.   
 
El contrato para la construcción fue adjudicado al  consorcio chino Gezhouba Group Company- Fopeca.  
 
El ex ministro Alberto Acosta cuestiona la venta de Sopladora.
 
“ Es abrir la puerta a las privatizaciones; se está liquidando el patrimonio nacional, se están vendiendo activos ahora que luego nos harán falta en el futuro y todo para cerrar la brecha fiscal. Y el pretexto es el terremoto”, aseveró.  
 
Según el artículo 313 de la Constitución, la energía en todas sus formas es considerada un área estratégica del Estado.
 
Para el consultor internacional en planificación energética, Arturo Villavicencio, existen razones técnicas que imposibilitarían el proceso.
 
“Porque Sopladora no es un proyecto independiente, digamos, es parte de un complejo de generación eléctrica que incluye Paute-Mazar, indicó. 
 
El martes pasado Ecuavisa solicitó una entrevista al ministro de Electricidad, Esteban Albornoz, pero informaron que debido a una “intensa agenda territorial” del secretario de Estado, por esta ocasión, se dificultaba atender el pedido.   
 

 

Fuente: http://www.ecuavisa.com/articulo/terremoto/noticias/157051-alberto-acosta-critica-anuncio-venta-hidroelectrica-sopladora 

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