A stewart walks past a Russia Confederation Cup 2017 logo at Krestovsky Stadium in Saint Petersburg on June, 15, 2017. / AFP PHOTO / OLGA MALTSEVA

Ha sido mercadeada como una especie de ensayo para la Copa del Mundo, lo que quizás haya contribuido a que algunos países, como la actual campeona del mundo, Alemania, no se la tomen tan en serio.

En cambio, la Copa Confederaciones no es ningún chiste para México y Chile, que encaran el torneo con lo mejor que tienen. La competición arranca el sábado con el duelo entre la anfitriona Rusia y Nueva Zelanda en el nuevo estadio de San Petersburgo, una de las principales obras para el Mundial del próximo año en el país.

Desde medidas de seguridad hasta la tecnología de videoarbitraje, Rusia y la FIFA probarán de todo en la Confederaciones que se disputará del 17 de junio al 2 de julio en Moscú, San Petersburgo, Sochi y Kazán. Estas cuatro ciudades, y siete más, serán las sedes en la Copa del Mundo de 2018.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha insinuado que esta podría ser la última edición de la Confederaciones, un torneo ideado a principios de la década de los 90 por Arabia Saudita y que desde 1997 organiza oficialmente el ente rector del futbol mundial. Desde 2001 se realiza cada cuatro años en el país que acogerá el Mundial al año siguiente, con la participación de ocho equipos: los monarcas de cada una de las seis confederaciones continentales, el campeón del mundo y el anfitrión.

“Estamos evaluando todas las posibilidades”, expresó Infantino en noviembre, anticipando que bajo el formato actual el torneo de 2021 tendría que disputarse en pleno verano en Catar, sede del Mundial de 2022. “¿Deberíamos jugarla en junio, debería ser en noviembre? ¿Tenemos que replantearnos el formato?”.

La venta de boletos fue menor a lo que los organizadores esperaban. Chile tendrá el mayor contingente de hinchas extranjeros, un dato sorprendente tomando en cuenta que sus seguidores tendrán que viajar unos 10.000 kilómetros para llegar al primer partido de su selección, el domingo contra Camerún en Moscú.

Para los organizadores, la Confederaciones servirá para ensayar las medidas antiterrorismo y contra los hooligans que se implementarán a mayor escala durante el Mundial.

De igual manera, la FIFA probará el sistema de videoarbitraje que ya fue utilizado en el reciente Mundial Sub20 en Corea del Sur. El brasileño Sandro Ricci, el paraguayo Enrique Cáceres y el canadiense Joe Fletcher estarán en la cabina el sábado en San Petersburgo, revisando los videos para asistir al árbitro principal del partido inaugural entre Rusia y Nueva Zelanda, el colombiano Wilmar Roldán.

“Nuestro objetivo es eliminar los errores evidentes, los errores que la gente recuerda años después”, indicó Massimo Busacca, director de arbitraje de la FIFA. “El fútbol pedía esto, y estamos intentando buscar las maneras de que la tecnología nos ayude a tomar las decisiones más difíciles”.

Fuente: Ecuavisa

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