Los gatos, además de ser animales extremadamente limpios que se acicalan continuamente con la ayuda de su lengua, acostumbran a mostrar hostilidadante el contacto de su cuerpo con el agua. Ese es el motivo por el que en ocasiones se recomienda el uso de espumas de lavado en seco, que se pueden adquirir en tiendas de animales especializadas y que, combinadas con un correcto cepillado para eliminar el pelo muerto, pueden ser una excelente opción para mantener su higiene en estado óptimo, según informa el portal de ABC.es

Los especialistas advierten que existen determinadas circunstancias que pueden provocar que sea necesario bañar a un gato: “Entre ellas, cabe destacar su raza o características (pelaje largo), la necesidad de una desparasitación mediante un champú adecuado, la presencia de alguna patología relacionada con la piel, o incluso la eliminación de suciedad puntual concentrada (grasa, orín, tierra…)”.
Para gatos caseros

Si el gato no suele salir, lavarle en cada muda de pelaje para ayudarle a eliminar los restos de pelo sería lo más recomendable. El veterinario añade que “si conseguimos acostumbrar a nuestro gato al baño a partir de los 2 meses de edad, el contacto con el agua no necesariamente debe resultarle desagradable”. El inicio en el baño debe ser como un juego y nunca actuar de manera agresiva, poco a poco, y con muchas dosis de paciencia.

El experto recomienda seguir una serie de indicaciones para bañar a un gato de forma eficaz:

•Antes de empezar, deja correr el agua unos segundos. Esto hará que el gato se acostumbre al sonido.

•Tener tacto y paciencia. Aunque a nuestro gato le guste el agua, cualquier movimiento brusco puede generarle estrés y complicar la actividad.

•Usar un recipiente que se ajuste a su tamaño. Podemos bañar a nuestro gato en la bañera o en cualquier otro sitio, siempre y cuando sea adecuado a sus medidas. Si lo lavamos en un espacio demasiado pequeño o demasiado grande podemos incomodarle. Un termino medio es lo más recomendable.

•Colocar una alfombrilla en la superficie. Así, evitaremos que nuestro gato se resbale con las uñas. Lo mismo que se debe hacer en el baño de los perros.

•Utilizar agua tibia y un shampoo específico para felinos. Los shampoos para humanos, aunque sean neutros, no respetan el PH de la piel de los gatos.

•Comenzar mojando la parte inferior de su cuerpo con la mano o la ayuda de una esponja suave, e ir ascendiendo poco a poco. Con esta técnica, conseguiremos aumentar su confianza y hacer más fácil el proceso. Es recomendable enjabonarlo mientras lo acariciamos, y dejar que el champú actúe durante unos minutos.

•Durante el baño, evitar el contacto del agua con sus orejas y ojos. De esta manera, disminuiremos el riesgo de que desarrolle infecciones a posteriori.

•Finalizar el proceso lavando su cuerpo con abundante agua para eliminar restos de jabón. Podrían incomodarlo durante sus rutinas de aseo diario.

Una vez finalizada la tarea, debemos secarlo con una toalla, con mucho mimo y cuidado. Si hace frío, también podemos utilizar un secador para acelerar el secado, aunque el ruido que produce suele generarles inquietud y ansiedad. Esto último hay que tener mucho cuidado ya que el animal se suele asustar y todo el relax del momento del baño se convierta en una pesadilla. Cuando hayamos conseguido que esté totalmente seco y tranquilo, podemos darle un último cepillado para que su pelaje resulte brillante y uniforme.

Fuente: Ecuavisa

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